El Derecho posee un gran poder, un poder que fue depositado en él por parte del pueblo para que este trabaje en función de lograr una convivencia armoniosa entre todas las personas. Pero este fin se ha tergiversado y se ha utilizado al Derecho en beneficio de unas personas; al igual que se ha, creo yo, mal interpretado su sentido pues llego a convertirse incluso en una “ciencia aria”.
Es necesario desde el primer momento en que cualquier persona se empiece a formar como abogado, inculcarle y fortalecerle valores pero en especial crearle un sentido humano. Todas las personas deben comprender que el derecho no es más que ninguna otra ciencia y que es un instrumento con el que todos y todas contamos para facilitar nuestras vidas. El profesional en Derecho, por otra parte debe ser un individuo humanista y justo porque de otra forma el Derecho no sería convenientemente entendido ni utilizado.
Concuerdo con el Dr. Herrera en la grave falta que se esta cometiendo en muchas ocasiones cuando se utiliza esta ciencia social de forma rígida, limitándose a transcribir lo que dice la ley y no traducirla como debe ser. El Derecho debe considerar todos los factores posibles para resolver una situación y los abogados deben contribuir y velar por que esto se de en esta forma. Es deber del abogado, trabajar siempre por un Derecho que busque más que la armonía social, el bienestar social porque el poder que el Derecho tiene se lo permite; y en la única forma que eso se puede dar es que el Derecho vaya de la mano con el humanismo.
Obviamente como se llega a este punto es por medio de la educación. La educación es la base de nuestra sociedad y todo lo que esta conlleve se verá reflejada en ella; así pues si en nuestras aulas se imparte el Derecho aquella “ciencia aria” (como se creía del Derecho en épocas pasadas) tendremos abogados llenos de matapalos y por lo tanto un Sistema Normativo igual de defectuoso. Me inclino por que en nuestras aulas exista un ambiente humano, lleno de valores positivos para así poder lograr que el Derecho se acerque y proteja más a todos y todas por igual.
Es necesario desde el primer momento en que cualquier persona se empiece a formar como abogado, inculcarle y fortalecerle valores pero en especial crearle un sentido humano. Todas las personas deben comprender que el derecho no es más que ninguna otra ciencia y que es un instrumento con el que todos y todas contamos para facilitar nuestras vidas. El profesional en Derecho, por otra parte debe ser un individuo humanista y justo porque de otra forma el Derecho no sería convenientemente entendido ni utilizado.
Concuerdo con el Dr. Herrera en la grave falta que se esta cometiendo en muchas ocasiones cuando se utiliza esta ciencia social de forma rígida, limitándose a transcribir lo que dice la ley y no traducirla como debe ser. El Derecho debe considerar todos los factores posibles para resolver una situación y los abogados deben contribuir y velar por que esto se de en esta forma. Es deber del abogado, trabajar siempre por un Derecho que busque más que la armonía social, el bienestar social porque el poder que el Derecho tiene se lo permite; y en la única forma que eso se puede dar es que el Derecho vaya de la mano con el humanismo.
Obviamente como se llega a este punto es por medio de la educación. La educación es la base de nuestra sociedad y todo lo que esta conlleve se verá reflejada en ella; así pues si en nuestras aulas se imparte el Derecho aquella “ciencia aria” (como se creía del Derecho en épocas pasadas) tendremos abogados llenos de matapalos y por lo tanto un Sistema Normativo igual de defectuoso. Me inclino por que en nuestras aulas exista un ambiente humano, lleno de valores positivos para así poder lograr que el Derecho se acerque y proteja más a todos y todas por igual.
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